En el rubro laboral, una camioneta no es solo un medio de transporte, sino una herramienta crítica de producción. Ante esto, JMC —representada en Chile por Astara— destaca que la postventa ha dejado de ser un simple mantenimiento para convertirse en un factor estratégico de continuidad operativa.
Rubros exigentes como la construcción, la logística y el transporte enfrentan un alto desgaste en componentes clave como frenos, suspensión y motor. Según Diego Ortiz, Jefe de Postventa de JMC Chile, “una detención no planificada implica retrasos, penalizaciones y costos extra”, por lo que la mantención preventiva resulta indispensable.
Además, la incorporación de tecnologías avanzadas en los motores modernos —como sistemas DPF y AdBlue— exige diagnósticos especializados, personal capacitado y disponibilidad inmediata de repuestos originales. En un mercado competitivo, un respaldo técnico ágil y eficiente es lo que garantiza que la inversión del cliente siga rodando sin interrupciones.








